Un vaso roto en una discoteca.


Todos hemos visto alguna vez un vaso roto en un lugar público: cafetería, estación de autobuses,…. Hemos considerado una obligación del dueño o responsable del local la evitación del daño y la limpieza inmediata del objeto roto. Pero también nos preguntamos si se debe exigir la misma diligencia cuando se trata de una caseta de feria o discoteca abarrotada de gente. Pues bien, el Tribunal Supremo así lo entiende al considerar que ”…la explotación de una discoteca encierra un riesgo anormalmente grande por el uso de vasos de cristal, correspondiendo al prestador de servicios demostrar que ha cumplido con las normas y requisitos, tanto reglamentarios como los que vienen impuestos por la propia naturaleza del riesgo.” No se invierte la carga de la prueba. No es el que sufre el daño el que debe demostrar la negligencia por parte de la empresa sino que debe ser la propia empresa la que demuestre que puso todos los medios a su alcance para evitar el accidente.

No basta con cumplir la normativa en medidas de seguridad. La actividad de una empresa nos debe llevar a valorar si debemos tomar medidas adicionales a las que la reglamentación nos exige. Las medidas reglamentarias suelen quedar desfasadas de acuerdo a la interpretación que se hace de la Ley con el paso del tiempo por parte de los jueces.