No sabemos conducir en las rotondas


Dentro de la rotonda solo se utiliza el intermitente para salir de ella, no para continuar.

Si se va a salir de la rotonda debe uno circular por el carril exterior. Si no se ha podido acceder porque los vehículos que circulan no nos dejan deberemos dar otra vuelta. Salir desde un carril interior supone que invadimos otro carril por el que circula otro vehículo con preferencia pudiendo provocar un siniestro del que seremos culpables.

Las rotondas no se cruzan. Se rodean. Es común entrar a la rotonda y salir por la opuesta cruzando los carriles casi en línea recta.

Además de los posibles daños personales y materiales que pueden provocar los que no saben circular por una rotonda, están los pitidos y exabruptos que tenemos que aguantar de los ignorantes y necios. No hay peor ignorante que el que desconoce su ignorancia.

Al rellenar un parte amistoso deberemos tener en cuenta por cuál de los carriles circula cada vehículo y quién invadía el otro carril.